Semana Friki – Saint Seiya: El ocaso de una saga.

Saint Seiya o Los Caballeros del Zodiaco es una de las franquicias más entrañables para muchos de este lado del mundo. Desde que se estrenó en la pantalla chica, la historia de Seiya y sus amigos cautivó a más de una generación que, hasta la fecha, tiene a este anime como uno de sus preferidos de todos los tiempos.

Este año llego a nosotros Kingh of the Zodiac, y francamente, ya no fue nada bueno. La animación no se ve demasiado pulcra y el hecho de que Shun sea mujer tampoco parece ser la decisión más acertada. Claro, todos podemos estar equivocados y puede que Netflix haga algo positivo y el producto final sea mejor de lo que suponemos.

Saint Seiya o Los Caballeros del Zodiaco es una de las franquicias más entrañables para muchos de este lado del mundo. Desde que se estrenó en la pantalla chica, la historia de Seiya y sus amigos cautivó a más de una generación que, hasta la fecha, tiene a este anime como uno de sus preferidos de todos los tiempos.

No obstante, y a pesar de la sólida fanbase con la que cuenta esta obra de Masami Kurmada, los productos de esta franquicia han ido perdiendo calidad al punto que cada nueva entrega de Saint Seiya es mediocre, ya que no termina por cumplir con las expectativas que genera. Tanto Kurumada como Toei no dejan de maltratar a los Caballeros del Zodiaco desde que el anime regresó en 2002 con la Saga del Santuario de Hades.

Desde entonces, un fracaso ha seguido a otro fracaso, al punto que cualquier nueva entrega termina por generar cada vez menos emoción. Es por eso que Saint Seiya parece que se ha quedado estancada en el fracaso

 No obstante, tenemos que cuestionarnos si vale la pena que Kurumada y Toei sigan exprimiendo Saint Seiya de la manera que lo han hecho por casi 20 años. Han sido incapaces de darnos lo que nos merecemos como fans. No deberíamos conformarnos con las miserias que hemos recibido. Kurumada debería dejar de destruir así su obra maestra y darle el respeto que se merece. 

Saint Seiya fue un anime que nos marcó a muchos y que nos abrió la puerta al maravilloso mundo del anime. Lo que deberíamos recibir, por lo menos, es un producto que se fiel a esos caballeros que nos enseñaron tantas lecciones sobre el valor, el esfuerzo, la voluntad y la amistad. Es lo mínimo que todos, hasta la propia Saint Seiya, se merece.