Historia de: hotel california

22 enero, 2021

Historia de: hotel california

En 1976 el grupo Eagles lanzo Hotel California compuesta por su guitarrista y vocalista Don Henley Y los guitarristas Don Felder y Glenn Frey con una duración de 6 minutos y medio, la cual un año después de su lanzamiento alcanza a ser la numero 1 en el ranking bilboard Hot 100 y con el paso de los años se volvió un clásico en instantáneo.

La letra de la canción hablaba según sus autores “del lado oscuro del sueño americano y el exceso en EU” la letra se volvió un tema de controversia para los medios de prensa asegurando que hablaba de un lugar parecido al mismo infierno, los rumores surgieron porque el título “Hotel California” que insinuaba al lugar donde el famoso satanista Anton Szandor La Vey, quien se autoproclamo el papa oscuro, en abril de 1966 fundo la iglesia de satán (california Avenue) la prensa aseguraba también que en este lugar los integrantes del grupo hicieron un pacto demoniaco y después de realizarlo escribieron la canción.

La letra habla de un hombre que llega al misterioso Hotel California, un lugar “que podría ser el cielo o el infierno”. Ahí es recibido por una mujer, que para algunos es una especie de sacerdotisa que quiere iniciar al recién llegado en la Iglesia de satán. Pero este forastero no es el primero en llegar allí, ya que escucha unas voces de bienvenida en el pasillo, de los acólitos que forman una especie de misteriosa congregación, misteriosa porque “son prisioneros ahí por su propia voluntad”. Más adelante, las mismas voces lo despiertan a la medianoche, para que participe en una especie de ceremonial. El hombre contempla el ritual de un sacrificio donde se usan “cuchillos acerados”, pero el sacrificio no se consuma porque “no se puede matar a la bestia”. Así que el forastero, impresionado por lo que ha visto, opta por echar a correr hasta la puerta para intentar escapar de ese lugar profano. Sin embargo, un “hombre de la noche” le dice unas enigmáticas palabras que lo dejan helado: “Puedes cancelar tu reservación cuando quieras, pero no puedes marcharte nunca”.

Los extractos supuestamente satánicos de la letra de la canción “Hotel California” se centran sobre todo en la frase “They stab it with their steely knives, but ther just can´t kill the beast” (“Ellos le apuñalan con sus cuchillos de acero, pero no pueden matar a la bestia”), que aludiría, según algunos, a rituales satánicos de sacrificios.

aunque algunos fanáticos aseguran que toda la letra de la canción apunta en realidad a la estadía de un paciente en el hospital psiquiátrico estatal de Camarillo, situado entre Los Ángeles y Santa Bárbara, que cerró en 1997 y al que se le llamaba precisamente Hotel California. La canción, entonces, describiría la experiencia de un internado en ese hospital. Otra interpretación parecida aseguraba que el Hotel California era una clínica de rehabilitación para que los drogadictos se recuperaran de sus adicciones.

Sin embargo, las fotos usadas en el álbum como la portada que muestra un hotel de estilo español, del cual se decía que era el cuartel general de los miembros de la Iglesia de satán, aunque en realidad la fachada corresponde al Hotel Beverly Hills, conocido como Pink Palace, Pero en la cubierta interior del álbum, aparece una foto con el grupo posando en el vestíbulo de otro hotel (el Lido de Hollywood) que si se mira con cuidado hacia la parte superior, en uno de los balcones, en medio de la penumbra, aparece un tenebroso y misterioso personaje, calvo y con una afilada barba en forma de perilla, de quien muchos aseguraron que se trataba del mismo Papa negro, Anton Szandor La Vey.

La banda, consultada por este hecho, sólo replicó diciendo que se trataba de una planta decorativa y, mucho después, afirmó que era una persona que se puso en el balcón por error, aunque el hotel California si existe ubicado en baja california México explicaron que nunca lo han visitado por ningún motivo y ese hotel fue establecido después de que el tema “Hotel California” se volviese popular y parece ser un intento evidente de capitalizar con la popularidad de la canción”, El mismo Henley negó de plano que la canción aludiera al satanismo, pues en realidad “capturaba el espíritu decadente de la época, un tiempo de grandes excesos en este país y en el negocio de la música en particular”.