Something In The Way

8 junio, 2021

Something In The Way

Kurt Cobain fue un ser que vino al mundo para hacer visible a todos los que pasan desapercibidos; a través de la música pudo doblegar su dolor además de controlar una ira producida por todas las heridas que fueron dejando aquellos de quien tanto esperó. Aquel joven que irrumpió con rebeldía en los clubes de la fría Seattle sin intención de ser conocido, logró un impacto en los jóvenes ahogados en sus depresiones individuales o colectivas, al líder de Nirvana le costó entender lo importante que fue para todo aquel que se sintió utilizado, olvidado o rechazado.

“Something in the way” es un reflejo de cómo se sentía el joven que le se ganó el rol de máximo icono de la juventud de la década de los 90’s, mucha responsabilidad para alguien que no sentía estar preparado para asumir una importante misión en este mundo. Solo se necesitó un corto destello de él para dejar su luz encendida por la eternidad, un flash que no deja de sonar en los más distantes y diferentes lugares que existen en nuestro planeta.

Una de las canciones más sentidas de Kurt Cobain fue la que grabó para cerrar el álbum Nevermind, donde sacó de su alma un peso que arrastró por años, la permanente sensación de soledad, el amplio espacio de incomprensión, lo áspero de un mundo aferrado al discurso de los valores pateado por las brutales acciones, solo amigo puede ser el animal atrapado y que no habla.

“Underneath the bridge, the tarp has sprung a leak, and the animals I’ve trapped have all become my pets, and I’m living off of grass, and I’m drippings from the ceiling. It’s ok to eat fish, cause they don’t have any feelings. Something in the way. Something in the way, yeah. (Debajo del puente, en el asfalto, se ha abierto una gotera, y los animales que atrapé se han convertido en mis mascotas, y estoy viviendo de la hierba, y estoy goteando desde el techo. Está bien comer pescados, porque estos no tienen sentimientos. Algo en el camino. Algo en el camino, sí)”.

Algo en el camino pasó, Kurt no pudo más con la depresión, su última presentación la dio el 1 de marzo de 1994 en la ciudad de Munich, Alemania; solo un mes y cuatro días después su alma partió hacia otro universo, dejando aquí una huella imborrable, posiblemente se trata del más hombre más inocente que llegó a convertirse en un icono de toda una generación, además de una leyenda eterna del rock, una referencia obligada sobre un movimiento juvenil que nació en Seattle y le dio la vuelta a todo el planeta. Por siempre vivo estarás Kurt Cobain.

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