El pasado sabado 25 de octubre, el equipo del Cruz Azul se enfrentó a los Rayados de Monterrey en el partido de la jornada 15 de la Liga BBVA, en el Estadio Olimpico Universitario de CU, terminando el duelo en una victoria 2-0 por parte de la máquina cementera, sin embargo, en esta ocasión ni el triunfo, ni las actuaciones de los jugadores, y ni siquiera el propio partido como tal fue lo que se robó la atención de los medios, sino que lo fue un suceso trágico tras el partido como tal, más en específico, tratándose del fallecimiento de un fanático relacionado directamente con su asistencia al partido.
Rodrigo Mondragón, aficionado del Cruz Azul, asistió al partido, y tras finalizar este, fue encontrado herido de gravedad en las inmediaciones del Estadio Olímpico Universitario, siendo los elementos de seguridad de la UNAM los cuales dicen haberlo localizado. Varias versiones de testigos apuntan a que guardias de seguridad del estadio sometieron al aficionado, el cual estaba bajo efectos del alcohol, al rehusarse a retirarse del estadio, después de que este comenzara a vaciarse.
El aficionado falleció en su traslado, tras ser revisado por el sometimiento que recibió, causando esto mucha alerta en los equipos que disputaron el partido y también en el propio personal y directivos del Estadio Olímpico Universitario, junto con la Liga MX, los cuales lanzaron comunicados en donde se reportan investigaciones ante el caso en este momento, criticando varios aficionados y periodistas a la Liga MX por tomar una postura ya acostumbrada de deslindarse de casos graves como estos.
El periodista de TUDN, David Faitelson, fue claro con su molestia ante el suceso, diciendo lo siguiente en sus redes sociales: ““Muy, pero muy grave que un aficionado haya perdido la vida tras un juego de fútbol. Creo que las autoridades deben investigar lo que sucedió el sábado por la noche en el Estadio Olímpico y la FMF debe pedirle cuentas al club que funge administrativamente como local que es Cruz Azul… No puede ser que vayas a ver un partido de fútbol y no vuelvas a casa…“