La veda del mero concluye el 31 de marzo, en tanto, las embarcaciones están varadas en el puerto de abrigo de Yucalpetén, sin embargo, hay tripulaciones como la del san Miguel, que zarparán en busca de huachinango, explicó el líder pescador, Víctor Pastrana.
Por su parte, María Tolosa, quien se dedica a salar carnadas, también dijo que la veda afecta su economía, ya que, al no haber tripulaciones como otros días, se queda sin trabajo.
La importancia de respetar la temporada de veda del mero radica en contribuir al ciclo de reproducción de esta especie.