Ya sea por el sabor de los platillos o cumplir con la fe cristiana, yucatecos demandan productos del mar, como en el mercado de la ciudad, donde Rufino Caamal, que vende pescado y marisco, terminó su mercancía temprano.
El mero congelado puede costar hasta $200 pesos el kilo, mientras que el filete $180, y el camarón crudo lo puede conseguir desde $200 pesos.
Lo cierto es que, durante el período de cuaresma, donde la tradición marca abstenerse del consumo de carne roja los viernes, los productos marinos son una opción rica para el paladar de los yucatecos, por lo que muchos acuden al mercado de la ciudad para abastecerse de los insumos.