La zona arqueológica de Chichén Itzá fue reabierta por artesanos, vendedores y habitantes de la comunidad de Pisté, quienes aseguraron que serán ellos quienes resguarden el sitio, mientras continúan las negociaciones con las autoridades.
La zona arqueológica de Chichén Itzá fue reabierta por artesanos, vendedores y habitantes de la comunidad de Pisté, quienes aseguraron que serán ellos quienes resguarden el sitio, mientras continúan las negociaciones con las autoridades.