En el centro histórico de Mérida, hay un testigo silencioso del acontecer de la ciudad; desde lo alto ha visto la evolución de la ciudad y su gente, es el reloj del palacio municipal.
En el centro histórico de Mérida, hay un testigo silencioso del acontecer de la ciudad; desde lo alto ha visto la evolución de la ciudad y su gente, es el reloj del palacio municipal.