Portugal escribió una nueva página dorada en su historia futbolística al coronarse campeón del Mundial Sub-17, levantando su primera estrella de la categoría bajo el resguardo del imponente Khalifa International Stadium en Qatar. Con autoridad y una generación que ilusiona, los lusitanos frenaron el sueño de Austria, que disputó la primera final mundialista de su historia en cualquier categoría. Un solo gol marcó la diferencia, pero bastó para sellar una conquista que ya se siente histórica.
El héroe de la noche fue Anísio Cabral, delantero del Benfica, quien a los 32 minutos firmó el 1-0 definitivo. Con ese tanto llegó a siete en el torneo, quedando apenas por detrás del austríaco Johannes Moser, ganador de la Bota de Oro con ocho goles. Más allá del título, Portugal celebra el despertar de una camada que crece bajo la sombra —y la inspiración— de Cristiano Ronaldo, recordando que la última vez que el país jugó un Mundial Sub-17 fue en 2003, cuando CR7 apenas se perfilaba hacia la grandeza.
La nueva generación de ouro ya había avisado su potencial al conquistar el Campeonato Europeo, y ahora confirma que su techo está lejos de alcanzarse. Nombres como Hurtado, Quintas, Cunha, Mide y el propio Anísio comienzan a levantar la mano como futuras figuras del futbol portugués. “Me siento muy orgulloso de entrenar a estos jugadores… ganar el Mundial es fantástico. Los felicito por todo lo que han hecho por el país”, expresó el técnico Bino, quien lideró al equipo a través de un camino complejo, pero lleno de crecimiento.
En su ruta al título, Portugal dejó huella, incluida una contundente victoria 5-0 sobre México en octavos de final. Con este campeonato, los lusitanos se suman al selecto grupo de once países que han levantado el trofeo Sub-17, dominado históricamente por Nigeria (5) y Brasil (4). Portugal, ahora con su primer título, confirma que el futuro está en buenas manos y que esta generación tiene todo para proyectarse como una potencia competitiva en los años venideros.